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Alimentación

10 alimentos humanos seguros para gatos (y cuánto darles)

Una lista corta de alimentos sencillos y seguros para gatos, con consejos para servirlos en raciones diminutas, y los que nunca deberían acabar en su cuenco.

Un gato atigrado asomándose bajo las grandes hojas verdes de una planta de pepino
Foto: WordPress Photo Directory (CC0)

Este artículo es información general, no consejo veterinario. Si tu mascota no se encuentra bien o te preocupa, llama a tu veterinario.

Los gatos son carnívoros estrictos: su organismo está hecho para funcionar con proteína animal, y una comida para gatos completa y equilibrada debería aportarles casi todo lo que necesitan. Aun así, algunos alimentos «de personas», servidos tal cual, son útiles para mejorar la comida, como recompensa en el adiestramiento o para despertar el apetito. Las reglas son sencillas: sírvelos sin condimentar, en raciones diminutas, e introduce un solo alimento nuevo cada vez.

Si tu gato tiene enfermedad renal, diabetes, pancreatitis, alergias alimentarias o algún problema urinario, consulta con tu veterinario antes de añadir nada nuevo. Las dietas de prescripción veterinaria, en particular, pueden desequilibrarse con los extras.

Las 10 opciones más seguras de un vistazo

Las raciones de abajo son para un gato adulto de interior medio (unos 4,5 kg). Redúcelas para gatos más pequeños y para gatitos.

Alimento Cómo servirlo Ración orientativa
Pollo o pavo Hervido, escalfado o al horno; sin piel, huesos ni condimentos; bien desmenuzado ½–1 cucharadita por encima de su comida
Salmón o sardinas Cocinado y desmigado, o en lata al natural (no en aceite ni en salmuera); sin espinas ni piel ½–1 cucharadita, una o dos veces por semana
Huevo Bien cocinado: revuelto o duro, sin mantequilla, aceite ni sal ½–1 cucharadita, una o dos veces por semana
Puré de calabaza natural 100 % calabaza, sin azúcar ni especias; mezclado con la comida húmeda ¼–½ cucharadita
Caldo sin sal Casero o con la etiqueta «bajo en sal», sin cebolla ni ajo 1–2 cucharaditas vertidas sobre la comida
Yogur natural o kéfir Sin azúcar ni sabores; sin lactosa si lo encuentras Un lametón o ¼ de cucharadita, de vez en cuando
Arándanos Frescos o descongelados; partidos por la mitad 1–2 arándanos
Pepino o calabacín Pelado y cortado en daditos muy pequeños, crudo o ligeramente al vapor Unos trocitos diminutos
Judías verdes o guisantes Al vapor, sin nada, chafados o muy picados ¼–½ cucharadita
Atún al natural Escurrido y desmigado ½–1 cucharadita, como mucho una vez por semana

Cada alimento, más de cerca

Aves magras

El pollo o el pavo cocinados sin nada son lo más parecido que tienes en la cocina a lo que los gatos están hechos para comer. Es un premio muy valioso y fiable para gatos nerviosos, para la hora de la pastilla o para acostumbrarlos al transportín. Evita el fiambre, que lleva mucha sal, y cualquier cosa cocinada con ajo, cebolla o adobos con especias.

Pescado

El salmón cocinado y las sardinas al natural aportan sabor y algo de grasas omega-3. Enjuaga el pescado en lata si parece salado y quita las espinas sueltas. Limita el pescado a un par de veces por semana para que siga siendo un premio y no una costumbre que tu gato se niegue a abandonar.

Huevo

El huevo bien cocinado es una fuente de proteína excelente. Nunca lo des crudo: la clara cruda contiene avidina, que bloquea la absorción de la biotina, y el huevo crudo puede llevar Salmonella.

Calabaza

Una pequeña cantidad de puré de calabaza natural aporta fibra, y algunos veterinarios lo aconsejan para gatos con estreñimiento leve o problemas con las bolas de pelo. Comprueba que la etiqueta indique 100 % calabaza: los preparados para tartas y postres llevan azúcar y especias. Si el estreñimiento dura más de uno o dos días, acude a tu veterinario en lugar de darle más.

Caldo

La mayoría de los gatos beben poco, y más humedad en la dieta es buena para los riñones y la vejiga. Una cucharada de caldo sin sal y sin cebolla sobre la comida húmeda puede animar a beber a un gato que se resiste. Puedes congelar el caldo en una cubitera y descongelar una porción cada vez.

Yogur y kéfir

Muchos gatos adultos tienen intolerancia a la lactosa, así que los lácteos son un «quizá». Los productos fermentados, como el yogur natural y el kéfir, tienen menos lactosa y a menudo se toleran en cantidades muy pequeñas. Evita los productos de sabores o «light», que pueden llevar azúcar o edulcorantes artificiales.

Fruta y verdura

Los gatos no perciben el sabor dulce, así que los arándanos son más una curiosidad que un antojo, pero en pequeñas cantidades son inofensivos. El pepino, el calabacín, las judías verdes y los guisantes tienen pocas calorías y aportan un poco de fibra y de humedad. Córtalo todo lo bastante pequeño para que no haya riesgo de atragantamiento.

Atún

A muchos gatos el atún les resulta irresistible, y ese es precisamente el problema. Úsalo con moderación para animar a comer a un gato enfermo o maniático, no como complemento diario. Elige atún claro al natural, nunca en aceite ni en salmuera.

Cómo añadir comida de personas sin riesgos

  • Empieza con una prueba del tamaño de un guisante y vigila durante 24 horas por si aparecen vómitos, diarrea o picor.
  • Un alimento nuevo cada vez, para saber qué ha causado cualquier reacción.
  • Limita todos los premios juntos a un 10 % de las calorías diarias. Un gato de interior medio necesita unas 200 kcal al día, así que el margen para premios ronda las 20 kcal.
  • Sírvelo sin nada. Ni sal, ni mantequilla, ni aceite, ni salsas, ni mezclas de especias, ni cebolla, ni ajo.
  • Combínalo con humedad. Mezclar estos complementos con la comida húmeda es una forma fácil de aumentar la ingesta de agua.

Alimentos que los gatos nunca deben comer

Alimento Por qué es un problema
Cebolla, ajo, cebollino, puerro (crudos, cocinados o en polvo) Dañan los glóbulos rojos y pueden causar anemia; los gatos son especialmente sensibles, y el polvo de estos ingredientes en sopas, salsas y potitos está concentrado
Chocolate y cacao Contienen teobromina y cafeína, que afectan al corazón y al sistema nervioso
Café, té, bebidas energéticas La cafeína puede causar inquietud, taquicardia y temblores
Alcohol y masa cruda con levadura Intoxicación por alcohol; además, la masa sigue fermentando, se expande en el estómago y produce alcohol
Uvas y pasas Se relacionan con daño renal en perros, y hay casos descritos en gatos; evítalas por completo
Xilitol (en chicles sin azúcar, golosinas y algunas mantequillas de cacahuete) Es peligroso para los perros; por precaución, mantenlo lejos de todos tus animales
Huesos cocinados y recortes de grasa Los huesos pueden astillarse o provocar obstrucciones; la grasa puede causar malestar digestivo o pancreatitis
Carne, pescado y huevos crudos Contaminación bacteriana; la clara de huevo cruda bloquea la biotina

Cuándo llamar al veterinario

Ponte en contacto de inmediato con tu veterinario o con la clínica veterinaria de urgencias más cercana si tu gato come algo de la lista de «nunca», aunque parezca estar bien. Los síntomas pueden tardar en aparecer.

Llama a tu veterinario ese mismo día si tu gato vomita o tiene diarrea repetidamente, deja de comer durante más de 24 horas, está inusualmente decaído, o se le hincha la cara o tiene dificultad para respirar después de probar un alimento nuevo. Los problemas respiratorios son una urgencia.

Preguntas frecuentes

  • La mayoría de los gatos adultos no digieren bien la lactosa, así que la leche de vaca suele darles gases o diarrea. La mejor bebida es el agua; un lametón de yogur natural sin azúcar suele sentarles mejor que la leche.

  • Una cucharadita de atún al natural de vez en cuando no supone un problema para la mayoría de los gatos sanos. Si se lo das a menudo, puede desequilibrar su dieta, volverlo maniático con la comida y sumar mercurio, así que resérvalo como premio ocasional.

  • Limita todos los premios, comida de personas incluida, a un 10 % de las calorías diarias. Para un gato de interior medio son unas 20 kcal al día, lo que equivale a solo una o dos cucharaditas de la mayoría de los alimentos.

  • Lo más seguro es no dárselos. Los alimentos crudos pueden contener bacterias como la Salmonella, y la clara de huevo cruda interfiere en la absorción de la biotina. Cocina bien la carne, el pescado y los huevos y sírvelos sin condimentar.