10 alimentos tóxicos que tu perro nunca debería comer
Los alimentos de todos los días que pueden hacer mucho daño a un perro, las señales de alarma que debes vigilar y qué hacer exactamente si tu perro se come alguno.

Este artículo es información general, no consejo veterinario. Si tu mascota no se encuentra bien o te preocupa, llama a tu veterinario.
La mayoría de los accidentes en la cocina ocurren en un segundo: una galleta que se cae al suelo, un bolso saqueado, un plato olvidado en la mesita del salón. Algunos alimentos solo provocan un malestar de estómago. Los de esta lista pueden causar daños reales y duraderos, a veces en pequeñas cantidades.
La gravedad de una intoxicación depende de lo que haya comido, de cuánto y del tamaño y la salud de tu perro. Por eso la norma para todo lo que aparece aquí es la misma: llama enseguida a tu veterinario o a la clínica veterinaria de urgencias más cercana, aunque tu perro parezca estar bien. Muchos de estos tóxicos actúan en silencio durante horas antes de dar la cara.
1. Xilitol (azúcar de abedul)
Dónde está: chicles y caramelos de menta sin azúcar, dulces y bollería sin azúcar, algunas mantequillas de cacahuete y cremas de frutos secos, vitaminas masticables, pasta de dientes y enjuague bucal.
Por qué es peligroso: en los perros, el xilitol provoca una liberación rápida de insulina que puede hacer caer el azúcar en sangre a niveles peligrosos, a menudo en menos de una hora. En cantidades mayores puede causar insuficiencia hepática.
Síntomas: vómitos, debilidad, falta de equilibrio, colapso y convulsiones.
Es una de las intoxicaciones más urgentes de la lista. Lleva a tu perro al veterinario de inmediato.
2. Uvas, pasas y pasas de Corinto
Dónde están: fruteros, mezclas de frutos secos, cereales de desayuno, pan de frutas, panettone, barritas de cereales.
Por qué son peligrosas: pueden causar una lesión renal repentina. La sensibilidad varía mucho de un perro a otro y no se conoce una cantidad segura, así que incluso unas pocas pueden ser un problema para un perro pequeño.
Síntomas: vómitos a las pocas horas y, después, apatía, falta de apetito y cambios en la micción. Una descontaminación rápida y la fluidoterapia intravenosa ofrecen el mejor pronóstico.
3. Chocolate y cacao
Dónde está: chocolate para repostería, cacao en polvo, chocolate negro, brownies, cacao soluble, aperitivos bañados en chocolate.
Por qué es peligroso: la teobromina y la cafeína sobreestimulan el corazón y el sistema nervioso. Cuanto más negro y amargo es el chocolate, más tóxico resulta, así que el chocolate para repostería y el cacao en polvo son los que más preocupan.
Síntomas: inquietud, jadeo, vómitos, diarrea, latidos acelerados o irregulares, temblores y convulsiones. Pueden tardar varias horas en aparecer.
Cuando llames, ten a mano el envoltorio para poder decir de qué tipo era y cuánto falta.
4. Cebolla, ajo, puerro y cebollino
Dónde están: rellenos, salsas, sopas, pastillas de caldo, pizza, mezclas de especias y algunos potitos.
Por qué son peligrosos: estos alimentos del género Allium dañan los glóbulos rojos y pueden provocar anemia. El ajo es más concentrado que la cebolla, y las versiones deshidratadas o en polvo concentran mucho en muy poca cantidad. Crudos, cocinados o en polvo, todos son tóxicos.
Síntomas: a menudo aparecen con unos días de retraso. Al principio puedes ver vómitos o diarrea y, más adelante, debilidad, encías pálidas, respiración rápida y orina rojiza.
5. Nueces de macadamia
Dónde están: galletas, mezclas de frutos secos, surtidos de frutos secos.
Por qué son peligrosas: no se conoce la toxina exacta, pero los perros reaccionan de forma sistemática.
Síntomas: debilidad (sobre todo en las patas traseras), temblores, fiebre y vómitos, normalmente en las primeras 12 horas. La mayoría de los perros se recuperan con atención veterinaria, pero si las galletas llevan además chocolate, el riesgo aumenta.
6. Alcohol
Dónde está: bebidas olvidadas a su alcance, ponche de huevo y licores navideños, postres con ron o licor, algunas salsas.
Por qué es peligroso: los perros son mucho más sensibles al alcohol que las personas. Puede bajarles el azúcar en sangre, la tensión arterial y la temperatura corporal.
Síntomas: tambaleo, vómitos, somnolencia, respiración lenta y, en los casos graves, colapso.
7. Masa cruda con levadura
Por qué es peligrosa: la masa de pan o de pizza sin hornear sigue subiendo con el calor del estómago, lo que puede provocar una hinchazón dolorosa o incluso una torsión de estómago. Además, al fermentar, la levadura produce alcohol.
Síntomas: tripa hinchada y dolorida, arcadas sin conseguir vomitar, tambaleo y debilidad. Trátalo como una urgencia. Deja la masa que está subiendo bien fuera de su alcance.
8. Cafeína
Dónde está: café en grano y molido, bolsitas de té, bebidas energéticas, pastillas de cafeína y algunos refrescos.
Por qué es peligrosa: igual que el chocolate, la cafeína sobreestimula el corazón y el sistema nervioso. El café molido y las pastillas están mucho más concentrados que un lametazo de café.
Síntomas: hiperactividad, jadeo, vómitos, frecuencia cardiaca alta y temblores.
9. Comestibles con cannabis
Dónde están: gominolas, brownies, galletas y aceites.
Por qué son peligrosos: el THC es tóxico para los perros, y estos productos a menudo llevan también chocolate o xilitol, con lo que los riesgos se suman.
Síntomas: falta de equilibrio, goteo de orina, pupilas dilatadas, sensibilidad al ruido y al tacto, frecuencia cardiaca lenta y sedación o, al contrario, agitación. Sé sincero con tu veterinario sobre lo que ha comido. Su trabajo es tratar a tu perro, y una información precisa cambia el tratamiento.
10. Huesos cocinados y restos grasos
Dónde están: en el plato de las sobras y en el cubo de la basura de la cocina: huesos de pollo y pavo, huesos de costilla, piel de pavo, grasa de beicon y jugos del asado.
Por qué son peligrosos: los huesos cocinados son frágiles y pueden astillarse, causando heridas en la boca, atragantamientos, obstrucciones o desgarros intestinales. Una comida abundante y grasa puede desencadenar una pancreatitis, una inflamación dolorosa y a veces grave.
Síntomas: vómitos, postura encorvada o dolor de tripa, esfuerzos para hacer caca, rechazo de la comida y apatía.
Mantén también fuera de su alcance
- Los aperitivos salados y la masa de sal (incluidos los adornos caseros y la plastilina casera), que pueden provocar una intoxicación por sal
- Los huesos y la piel del aguacate, y también los huesos de la fruta y los corazones de manzana, que pueden atragantar u obstruir el intestino
- La comida con moho y el compost, que pueden contener toxinas que provocan temblores
- Las mazorcas de maíz, una causa frecuente de obstrucción intestinal
Si tu perro se come algo tóxico
- Mantén la calma y aparta a tu perro de la comida o del envase.
- Averigua qué ha comido, cuánto y cuándo. Guarda el envoltorio o la etiqueta, donde aparecen los ingredientes y la concentración.
- Llama a tu veterinario, a la clínica veterinaria de urgencias más cercana o a un servicio de información toxicológica. Ten a mano el peso de tu perro.
- No le provoques el vómito ni le des remedios caseros como sal, leche, aceite o agua oxigenada salvo que un profesional te lo indique.
- Sigue las instrucciones y acude a la clínica si te lo piden. El tratamiento es más eficaz cuanto antes se aplica, a menudo antes de que aparezca ningún síntoma.
Merece la pena guardar ya en el móvil el teléfono de tu veterinario y el de la clínica de urgencias 24 horas más cercana, antes de necesitarlos.
Prevención que funciona de verdad
- No dejes bolsos, mochilas ni fiambreras en el suelo ni en las sillas.
- Guarda los chicles, los dulces, el chocolate para repostería, los comestibles con cannabis y los medicamentos en armarios cerrados o en recipientes con cierre.
- Usa un cubo de basura con tapa o con cierre de seguridad.
- Enséñale bien la señal de «déjalo» y usa barreras para bebés o un transportín para evitar que robe de la encimera mientras cocinas.
- Avisa a los invitados y a los niños: nada de darle de comer al perro desde la mesa.
Preguntas frecuentes
No, salvo que te lo indique un veterinario o un especialista en toxicología. Algunas sustancias hacen más daño al volver a subir, y los remedios caseros como la sal o el agua oxigenada pueden causar sus propios problemas.
Sí. No se conoce una cantidad segura de uvas o pasas para los perros, y el daño renal puede desarrollarse antes de que aparezcan síntomas evidentes. Cuanto antes se trate, mejor.
Una cantidad muy pequeña de chocolate con leche puede causar solo malestar de estómago en un perro grande, pero el riesgo depende del tipo, la cantidad y el peso de tu perro. Llama a tu veterinario o a urgencias veterinarias con esos datos y deja que lo valoren ellos.
Son el mismo edulcorante. En las etiquetas el xilitol puede aparecer como azúcar de abedul o azúcar de savia de abedul, y ambos son peligrosos para los perros.



